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Sergio Pérez tendrá que dar una actuación balanceada en Montmeló.

Sergio Pérez, ¿en problemas con sus compañeros?

Sergio Pérez, ¿en problemas con sus compañeros?

El piloto mexicano Segio Pérez enfrenta una encrucijada en Barcelona: seguir haciendo enojar a sus compañeros o no buscar los resultados.

Sergio Pérez tendrá que dar una actuación balanceada en Montmeló.
Sergio Pérez tendrá que dar una actuación balanceada en Montmeló.

Ahora que nos acercamos al Gran Premio de Barcelona, momento interesante en el que el circo llega a Europa tras una pausa de tres semanas y permite la introducción de actualizaciones en los bólidos, el Gran Premio de Bahréin parece historia distante.

Y, sin embargo, Sergio Pérez podría vivir las consecuencias de esa carrera por mucho tiempo. La BBC reportó que Jenson Button no fue el único molesto con las tácticas del mexicano, que llegó a la carrera bajo presión para demostrar que no sería solo un insípido corredor de media tabla. Y vaya que lo hizo.

Pérez disputó férreamente un puesto con su compañero Button, pero su aproximación incluyó tocarlo en persecución y chocar llanta con llanta, movimientos que el británico describió como dignos de karts que no se hacen a 300 kilómetros por hora, y podría tener un punto.

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Otros movimientos de Pérez, sin embargo, fueron perfectamente legítimos pero eso no evitó que le ganaran enemigos. Su rebase a Fernando Alonso, en el que se aferró a la línea de carrera de manera poco común en estos tiempos forzando al asturiano a dejar la pista " movimiento que, cabe destacar, aplicó también a Button " hizo que el piloto de Ferrari cuestionara al de joven.

Andrew Benson de la BBC reportó incluso que sus tácticas en China salieron a colación en la reunión de pilotos antes de Bahréin. Benson señala que en sus últimas dos carreras, Pérez ha logrado hacer enojar a Kimi Raikkonen, Lewis Hamilton, Alonso y Button. Solo le faltaría molestar a Sebastian Vettel para estar en malos términos con todos los campeones del mundo en activo.

Pérez enfrenta una encrucijada. Enfrentando presión de su director de equipo Martin Whitmarsh, quien lo contratara obviando la cuidadosa selección de pilotos que suele ser parte del proceso de McLaren, el mexicano está obligado a obtener resultados. Fue el mismo Whitmarsh, después de todo, quien lo invitó a elevar su nivel y “sacar los codos”. Pero hacer eso y complacer a su empleador podría conseguirle aún más problemas en pista en donde, al fin y al cabo, estará disputando posiciones a 300 kilómetros por hora con gente muy, muy enojada. La respuesta de Pérez en Barcelona será crucial y probablemente marcará el rumbo del piloto en el resto de 2013.

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