publicidad
"Correr autos es mi trabajo, no mi hobby".

Montoya: Mi hobby es volar avioncitos, no correr autos

Montoya: Mi hobby es volar avioncitos, no correr autos

Juan Pablo Montoya es tajante y quiere que todo el mundo lo sepa: el automovilismo es su trabajo, no su afición. Su hobby, en cambio, es volar aviones a radio control.

"Correr autos es mi trabajo, no mi hobby".
"Correr autos es mi trabajo, no mi hobby".

MIAMI - Juan Pablo Montoya es tajante y quiere que todo el mundo lo sepa: el automovilismo es su trabajo, no su afición. Su hobby, en cambio, es volar aviones a radio control.

"La gente cree que porque uno corre un carro lindo que le gusta, es un hobby. Este es mi trabajo", manifestó con voz firme refiriéndose a su carrera automovilística.

"Que a mí me guste correr y que haga un buen trabajo, no quiere decir que sea mi hobby. Mi hobby es volar avioncitos", dijo el piloto colombiano en una entrevista con The Associated Press.

Sentado en un sofá de su amplia sala con muebles blancos e inmensos ventanales de vidrio con vista a varias islas y a la Bahía de Biscayne, el corredor de la serie NASCAR de Estados Unidos consideró que "es normal" quejarse de su trabajo.

publicidad

En su caso, sus lamentos son "que está siendo muy duro (la competencia), que las cosas no se están dando como tienen que dar, que el carro no está andando como uno quiere ...".

Sin embargo, y a pesar de que las cosas no le han salido tan bien como hubiese querido últimamente, aseguró que lleva una buena temporada.

Aunque "las últimas dos carreras han sido muy malas, nos han estrellado y hemos perdido muchos puntos ... tenemos una buena chance de hacer el 'Chase' y pelear por el campeonato", dijo el ex piloto de la Fórmula Uno que ahora conduce el bólido 42 Target Chevrolet de la escudería Earnhardt Ganassi Racing.

El Chase es la parte final que define el campeonato de la Copa Sprint de la NASCAR.

Montoya, quien en su carrera del pasado fin de semana en Richmond, Virginia, terminó en el puesto 29, respondió con un rotundo "no, nunca" cuando la AP le preguntó si había considerado alguna vez regresar a la Fórmula Uno.

Aseguró asimismo que tampoco ha pensado cuándo podría retirarse del automovilismo. Montoya tiene 35 años.

"Siempre uno quiere ganar carreras o hacer mejores cosas", declaró el corredor. Y de inmediato agregó que va a retirarse cuando suceda alguno de esos dos escenarios: "o no camine o no me sienta más cómodo en el carro".

El ex campeón de las 500 Millas de Indianápolis y las 24 Horas de Daytona, se veía un tanto ofuscado por la cantidad de actividades diarias que tiene agendadas y que le impiden pasar más tiempo con su esposa y sus tres hijos; pilotear los aviones a control remoto, hacer windsurf o jugar al golf más tiempo del que le dedica.

publicidad

"Yo estoy planeado de aquí a noviembre, todas las semanas ... y me siguen añadiendo más eventos", respondió al ser interrogado sobre si había intentado involucrarse más con el automovilismo colombiano.

"Mi preocupación es qué pasó el fin de semana pasado y qué va a pasar el próximo fin de semana ...Yo no paro", dijo tras señalar que es "muy duro" el automovilismo local de su país por la falta de recursos.

A diferencia de lo que sucede en México, Venezuela, Argentina y Brasil, donde a su juicio las empresas y los gobiernos destinan dinero al automovilismo, "uno de los grandes problemas es que en Colombia sólo existe un autódromo" y no hay patrocinio ni transmisiones en vivo, consideró.

Por esa misma falta de recursos, es que le cuesta avizorar que su país natal vaya a ser en algún momento escenario de la Fórmula Uno.

"No, no", respondió de manera terminante al ser consultado al respecto.

Y por esa falta de tiempo que le impide hacer windsurf más seguido, es que tampoco puede realizar todo el entrenamiento físico que quisiera. No corre porque le provoca dolor de espalda, y sólo va al gimnasio y se monta a la bicicleta cuando no está de temporada.

"Yo no paro. Hago muchas cosas para estar activo, pero durante la temporada (hacer ejercicio físico) es muy difícil", expresó el piloto, que recientemente recibió un premio nacional como padre ejemplar que equilibra su carrera y su vida personal.

publicidad

Montoya, que no vive en Colombia desde 1993 y reside en Miami desde 2006, dijo que para él es normal alcanzar una velocidad de 212 millas por hora con su automóvil.

"Uno no corre por la velocidad física en las rectas. Uno corre por lo que pasa en las curvas, que tan rápido entrar a la curva, que tan rápido pasar por la curva", dijo el automovilista, que realiza una labor social ayudando a niños pobres a través del deporte y visitando a niños enfermos en hospitales de Estados Unidos.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad