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Juan Manuel Márquez y Manny Pacquiao en peso

Juan Manuel Márquez y Manny Pacquiao en peso

No hay día que no llegué, Juan Manuel Márquez y Manny Pacquiao, se vieron las caras por última vez antes de calzarse los guantes en el ring del MGM Grand de Las Vegas este 12 de noviembre.

LAS VEGAS " No hay día que no llegué, Juan Manuel Márquez y Manny Pacquiao, se vieron las caras por última vez antes de calzarse los guantes en el ring del MGM Grand de Las Vegas este 12 de noviembre.

El ambiente fue inmejorable, cerca de 5 mil personas se dieron cita en la ceremonia de pesaje de Pacquiao y Márquez, la mayoría eran filipinos, pero los más ruidosos eran los mexicanos, las porras de uno y de otro lado hacían temblar el recinto.

Michael Buffer agarró el micrófono, tomo aire y anunció: “Con ustedes Juan Manuel Maaaarquez”, el público estalló, el “Dinamita” salió, vestía todo negro, iba acompañado por Nacho Beristaín y todo su equipo, se paró en el escenario, alzó la mano, y con una sonrisa saludo a todos los aztecas, las banderas tricolores ondearon en todo lo alto.

Buffer volvió a abrir la garganta: “El campeón mundial welter, de Filipinas, Manny “Pac Man” Pacquiao”, los tagalos ahora fueron los que soltaron un alarido, los gritos de “Manny, Manny” eran ensordecedores, el boxeador agradeció con una reverencia.

Márquez empezó a despojarse de la ropa, se quito la gorra, la chamarra y el pants, quedó sólo con una camiseta blanca que tenía escrito su nombre, cuando se quitó ésta, dejó ver un impresionante físico, la masa muscular que ha ganado es evidente, sus brazos parecían dos robles, se subió a la romana seguro y la detuvo en 142 libras.

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El turno fue para Pacquiao, él se tomó las cosas diferentes, con una tranquilidad pasmosa se desvistió, se quitó cadenas, pulseras y reloj, cuando por fin estuvo listo se paró en la báscula, el anunciador gritó 143 libras, una arriba de su rival.

Manny volvió a hacer acopio de paciencia para vestirse, Márquez estaba listo para le cara a cara, pero su rival no, se puso el pants lentamente, cambió de tenis, se los calzó, todo esto ante la mirada desesperada del mexicano que esperaba con ansias ver de frente a su rival, cuando estuvieron así, el mexicano clavó sus ojos en los de su enemigo, el que rompió el careo fue el filipino.

Todo quedó listo, los aficionados del boxeo contamos los segundos para poder ver esta gran batalla, los dimes y diretes quedaron atrás, mañana 12 de noviembre como dijo Manny Pacquiao, se despejaran todas las dudas de quien es el mejor.

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