Si Sansón se sintió perdido por la traición de Dalila al cortarle la melena del poder, en épocas modernas los calvos se ríen del hombre que perdió la fuerza al desmelenarse. La falta de cabello en los hombres ya es parte de un imán que atrae a cada vez más fans y no pocas se derriten por los famosos que no tienen nada que peinar.
Bruce Willis es un ejemplo de ello. Desde que comenzó a perder el cabello decidió raparlo al cero y convertirse en uno de los calvos más cotizados. "Perder pelo es la forma como Dios te muestra que eres sólo un humano... Él te quita el pelo de la cabeza y te lo pone en las orejas", ha afirmado con gran sentido del humor el protagonista de Die Hard.
Y es que la gran pantalla tiene una larga tradición de personajes y actores calvos, asociados tanto a caracteres malvados o ambiguos, como a los "chicos buenos". Si Lex Luthor, el villano de la saga de Superman, era un personaje retorcido, otros como los interpretados por el mítico Yul Brynner y Telly Savalas dieron temple y glamour a un tipo de hombre que, para muchos y muchas, gana mucho con su lampiño cuero cabelludo.
Nicholson, el encantador
El Jack Nicholson de la mítica The Shining o The Postman Always Rings Twice era un joven atractivo de pelo negro y sonrisa malévola. Actualmente, y 28 años después, el consagrado actor tiene una reluciente calvicie, lo que no exime a sus fans de considerarlo atractivo. No en vano, hasta hace poco mantuvo un dilatado romance con la bella actriz Lara Flynn Boyle, a quien le llevaba más de 30 años.
Connery, el eterno galán
Del mismo modo, el ex 007 es hoy un atractivo actor de nada menos que 78 años. Hay quienes señalan que a Sean Connery el cabello le daba un aspecto demasiado serio y que su cabellera despoblada lo hace más sexy e interesante.
También John Malkovich es todo un "dandy", un actor y director que enloquece a sus admiradoras desde sus tardíos comienzos en la interpretación, cuando contaba con 30 años y ya lucía una prominente calva.