Emparedados deliciosos Cómo hacerlos más saludables
 |  EFE Los emparedados son mucho más que una porción pequeña de jamón u otra vianda. |
Ricardo Goncebat.,
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Aunque son una "comida rápida", que se prepara e ingiere deprisa, no tienen por qué engordar ni ser poco nutritivos. Si se preparan de modo que contengan pocas calorías y abundantes nutrientes, se incluyen dentro de una dieta variada, completa y equilibrada y se consumen con moderación, pueden aportar una buena ración de sabor y salud. Un toque sano
Los también llamados emparedados son mucho más que una "porción pequeña de jamón u otra vianda, entre dos rebanadas de pan de molde", como los define el diccionario. Y son mucho más que un recurso fácil para cuando falta tiempo, no se tienen ganas de cocinar o se desea salir del apuro cuando se quiere improvisar, picar entre horas, comer de pie o durante un viaje, como supone mucha gente que los considera una "comida de segunda categoría" .
"Su trío básico de componentes, es decir el pan, los ingredientes y el aderezo, permite una enorme cantidad de combinaciones nutritivas y de calidad, que permiten dar una gran variedad a la dieta", señala el nutricionista Gregorio Mariscal Bueno, que explica, como elaborar unos bocadillos y sándwiches, tan agradables para el paladar como beneficiosos para la línea y la salud.
Elimina las grasas: Las grasas no sólo amenazan la silueta sino también la salud del corazón: para reducirlas, quita las grasas visibles de las carnes, embutidos y aves (también su piel), y desgrasa las mayonesas y salsas similares, añadiéndoles yogur, zumo de limón o clara montada.
Elije ingredientes magros: Prepara los bocadillos con ingredientes proteicos y poco calóricos: elije las carnes y embutidos magros en vez de los grasos, reduciendo los fritos y los aderezos calóricos. Puedes incluir esporádicamente escalopes o tortillas frías, pescado rebozado, embutidos, carnes grasas y ahumados, pero no conviene abusar de ellos. El foie gras y los patés son sabrosos pero muy grasos: empléalos como aderezo, más que como ingrediente principal. Además, evita los quesos muy curados o demasiado grasos.
El pan más recomendable: Es el integral o de cereales y semillas, porque su aporte energético es similar al del blanco, pero contiene más sustancias nutritivas, fibra vegetal y llena más el estómago, quitando pronto el apetito.
Variedades con valor añadido: De cebolla, centeno, nueces, ajo o semillas de girasol, de pueblo, de trigo y soja, de pita, de leña, de centeno con muesli, con semillas de amapola, Pumpernickel, multi-cereales y semillas, trigo germinado, Knäckebröd. En molde, barra u hogazas, dispone de numerosos tipos de panes completos, para dar variedad y un toque de sabor a tus bocadillos.
Las rebanadas más proteicas: Embutidos como el jamón serrano o el lomo, carnes como el pollo o el pavo y frutos del mar como el atún, las sardinas en aceite y las gambas, combinan bien con casi todo.
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