WASHINGTON - El plan de reforma de la salud del presidente Barack Obama superó su mayor obstáculo en la Cámara de Representantes el sábado, luego de ser aprobado por estrecho margen de votación: 220-215, lo que allana el camino para que el Senado comience a debatir sobre la
materia, que ha opacado todos los otros proyectos pendientes en el Congreso.
Por primera vez en la historia del país un proyecto de
ley que pretende establecer un sistema de salud casi universal es aprobado por la Cámara de Representantes.
La presidenta de la cámara baja Nancy Pelosi comparó el resultado a la aprobación del programa gubernamental de pensión del Seguro Social en 1935 y al seguro de salud Medicare para los ancianos, 30 años después.
"Proporciona cobertura a 96% de los estadounidenses. Ofrece a todos,
sin importar su situación de salud o ingreso, la tranquilidad de
espíritu que viene con saber que tendrán acceso a una atención médica
costeable cuando la necesiten", señaló el legislador John Dingell, un
demócrata de 83 años que ha presentado el seguro de salud nacional en
cada Congreso desde que ocupó el lugar de su padre en 1955.
Un grupo de activismo por la salud de los hispanos elogió la aprobación de la medida.
Victoria para Obama
Para
Barack Obama, el resultado es una victoria muy importante, pues se ha
marcado como una de la prioridades de su presidencia la aprobación de
la reforma del sistema de salud con la que soñaron sus predecesores
demócratas en el cargo, pero nunca lograron.
La votación tuvo
lugar a las 23:00 de la noche, hora local, (05:00 GMT del domingo) tras
unas 14 horas de una sesión extraordinaria celebrada el sábado.
La
pelota pasa ahora al Senado, que tendrá que aprobar su propia versión
de la reforma. Posteriormente, ambos textos deberán ser armonizados y
las dos cámaras tendrán que pronunciarse sobre ese documento final.
Casi 2,000 páginas
La
propuesta, de casi 2,000 páginas, prevé extender la cobertura a 36
millones de estadounidenses sin seguro de salud, de los más de 46
millones que carecían de él en 2008, según los últimos datos de la
Oficina del Censo.
Eso significa que si el proyecto llega a
convertirse en ley el 96 por ciento de los estadounidenses tendrán
cuidado médico asegurado, una cifra no alcanzada nunca.
Los
ciudadanos estarían obligados a pagar las mensualidades a aseguradoras
privadas o a un plan público, con la ayuda de subsidios, so pena de
multas.
Antes de que se iniciara el debate, Obama se reunió con los demócratas
de la Cámara de Representantes para intentar convencer a los indecisos
de que se pronunciaran a favor de su proyecto.
En su intervención los alentó diciéndoles que "ocasiones como ésta se presentan quizás una vez en cada generación".