MEXICO - La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) descubrió un hospital en la delegación Venustiano Carranza en el que se vendían recién nacidos tras engañar a sus madres diciéndoles que habían muerto.
La denuncia de una mujer a la que le dijeron que su hija recién nacida
había muerto, permitió descubrir una presunta red de venta de bebés.
En conferencia de prensa, el subprocurador de Averiguaciones Previas
Desconcentradas de la dependencia, Luis Genaro Vásquez, informó que hay
seis personas detenidas y arraigadas, entre ellos tres médicos, una
enfermera, un recepcionista y una mujer que compró a un menor en 15 mil
pesos ($1,120).
Detalló que el nosocomio privado donde se llevaban a cabo esas actividades ilícitas es el Hospital Central de Oriente, ubicado en el número 491 de la Calzada Ignacio Zaragoza, colonia Valentín Gómez Farías, al que se le aplicará una demanda de extinción de dominio.
Fueron capturados "tres médicos, una enfermera y el recepcionista de un
hospital privado, involucrados en el presunto robo y venta de niños
recién nacidos, a cuyas madres engañaron (diciéndoles) de que los bebés
fallecieron", dijo Vásquez.
Los cargos
Las autoridades los acusan de "tráfico de menores, uso de documento falso y delincuencia organizada", señaló.
Las investigaciones continúan porque existen más denuncias de robos de bebés en este centro de salud, afirmó el funcionario.
Las
personas detenidas y arraigadas son Víctor Manuel Mancera González de
74 años, quien es el propietario del hospital, Adalberto Guerrero
Bustos de 55 y Alfredo Ortiz Rosas de 52, así como la enfermera María
Guadalupe Castro Morales de 58 y el recepcionista Leonel Rodríguez
Mondragón, cuya edad no se precisó.
"Padres" detenidos
Por el momento han sido rescatadas dos niñas que fueron compradas y
registradas como sus hijas por un matrimonio y una mujer soltera, todos
ellos también detenidos.
Los compradores alegaron haber sido engañados por los doctores, a
quienes pagaron 12,000 pesos ($900 ) y 15,000 pesos ($1,120) por los
bebés recibidos y los documentos para registrarlos.
"Lo
que hacían estas personas era engañar a las madres con que los bebés
habían muerto al nacer, para posteriormente separarlos del seno materno
y colocarlos mediante la compra-venta en algún seno familiar ajeno a su
nexo biológico", explicó el subprocurador.
El funcionario
capitalino agregó que de igual forma se aplicó la medida cautelar a la
psicóloga Cinthia Nayeli Pérez Ortiz, quien por 15 mil pesos ($1,120)
compró a uno de los niños que fue dado por muerto en dicha clínica.