WASHINGTON, DC - John Allen Muhammad, conocido como el "francotirador de Washington" por haber aterrorizado la capital estadounidense en 2002 matando al azar a diez personas en tres semanas, será ejecutado en pocas horas en Virginia, luego que la Corte Suprema rechazara una petición para aplazar su muerte.
Se espera que Muhammad muera esta noche por inyección letal en en el Centro Correcional Greensville, en Virginia, por haber matado a Dean Harold Meyers en una gasolinera, parte
de una serie de asesinatos que se extendió por tres semanas en el 2002
e incluyó sitios de Maryland, Virginia y Washington.
Muhammad, de 48 años, y el joven Lee Boyd Malvo, quien ahora tiene 24 años, fueron capturados después de 13 ataques durante tres semanas que dejaron 10 personas muertas y sembraron pánico en la capital de Estados Unidos y sus alrededores.
El francotirador fue condenado a muerte en marzo del 2004 y su cómplice recibió cadena perpetua.
Muhammad tiene aún una petición de clemencia ante el gobernador de Virginia, Timothy Kaine.
Jonathan Sheldon, el abogado de Muhammad, dijo: "Virginia ejecutará a
un hombre con una enfermedad mental grave que también sufrió de
síndrome de la Guerra del Golfo Pérsico el día antes de la festividad
de los Veteranos de Guerra".
La serie de ataques de Muhammad, la mayoría contra personas que
repostaban en gasolineras, ocurrieron apenas un año después de los
atentados terroristas del 11 de septiembre, lo que contribuyó a sembrar
el pánico en los alrededores de Washington y que se recomendara,
incluso, que los niños no salieran al patio de las escuelas durante el
descanso.
Abogados pidieron clemencia
Los abogados de Muhammad habían presentado el jueves pasado una
solicitud ante la Corte Suprema para que se postergara la ejecución
con el argumento de que, durante el juicio, su cliente estaba paranoico.
Los abogados defensores alegaron que Muhammad sufre una enfermedad
mental y daño cerebral causado, en parte, por las palizas que recibió
cuando era niño.
Según los abogados, cuando se preparaba para el juicio en 2003 Muhammad
"no recordaba los acontecimientos que rodearon los crímenes", y creía
que era víctima de una trampa.
También creía que era un profeta y dijo que Malvo había descubierto una
cura de hierbas para el sida. Asimismo, afirmó que las Fuerzas Armadas
le habían dado instrucción en "combate urbano" en "academias secretas".
Los abogados pidieron una postergación de la ejecución para que se
consideren lo que ellos describen como documentación o pruebas
adicionales que deben ser escuchadas por los tribunales.
La corte negó el lunes postergar la ejecución de Muhammad y también
se negó a escuchar la apelación que habían presentado sus abogados.