Univision Radio Eleonora Bruzual, periodista que radica en Venezuela
Eleonora Bruzual, periodista venezolana de Radio Mambi 710 AM,
Univision Radio
30 de Octubre de 2009
Terminó otro octubre en este tiempo tenebroso y desesperanzador del castrochavismo activo destruyéndonos vidas, sueños, esperanzas… Destruyéndonos sobre todo el coraje para plantarle cara e impedir que nos lleve por la misma ruta siniestra por la que pusieron a transitar al pueblo cubano hasta que –complicidad internacional de por medio- los convirtieron en una gleba esclava a la que le fueron matando coraje, valores, autoestima, principios, fe…
Nosotros estamos embalados hacia ese mismo destino, pero hay unos
cuantos necios que se vanaglorian de estar seguros que como no somos
cubanos, pues no correremos la misma mala suerte…
Y los leo, los
escucho y al lado de la infinita vergüenza que me causan, está también
la rabia al constatar como sin rubor alguno descalifican e insultan a
un pueblo tenaz, decoroso, valiente que si que generó una resistencia
heroica, más cuando estuvo sola, vapuleada, calumniada por esa
izquierda amoral que se encargó de satanizar a todo aquel que opuso
resistencia a los planes de Fidel Castro, un vándalo asesino que llegó
matando, robando, aterrando y contó con el apoyo y la construcción de
un mito por parte de aquellos para los cuales los crímenes comunistas
son grandes gestas y sólo merecen censura los tiranos de otras
ideologías. Esos que bastante les cantaron a esos criminales a los que
dedicaron embeleso y sumisión en sus trovas serviles…
Es lo mismo que sucede con el antisemitismo o como ahora lo rebautizan:
Antisionismo… Como si cambiarle el mote cambiará la aberración…
Son los
que aplauden a Hamas y a Hezbolláh y los consideran combatientes
nacionalistas. Son los que compran cualquier historieta palurda que
hayan inventado los árabes y sus acólitos para justificar ese mamotreto
nacido de sus odios y desencuentros y al que dieron a llamar Palestina.
Un invento que hasta le asignan como hizo aquí una bestia chavista
llamada Farruco Sexto, once mil años de historia…
Se imaginan… Mentiras
que no soportan un soplo, pero que un mundo de cómplices da sustento.
Así es imposible discutirles a estos tipejos que además se sienten
apoyados por esa progresía internacional que vive disfrutando el
capitalismo en sus ciudades del primer mundo, pero alienta a vándalos y
tiranos en lo que consideran buenos lugares para realizar “Turismo de
aventura”… Amorales que en roles de “Estadistas” hace mucho que
descubrieron las ventajas de negociar con tiranos en países donde los
sindicatos fueron cambiados por la mano esclava…
Son los que se callan cuando un santón infame amenaza con borrar a
Israel del mapa, pero chillan si a un terrorista le tocan un pelo… Los
que se alegran cuando unas bestias matan a niños israelíes pero se
rasgan las vestiduras si el ejército de Israel defiende su territorio y
abate a los terroristas que ahora se hacen llamar nacionalistas… Los
que les parece espantoso que unos asesinos estén presos en Guantánamo
pero les resbalan las mazmorras castristas donde mueren de olvido los
cubanos valientes que gritan Libertad.
Esos que pintan los horrores de la cárcel de Abu Graib, si esos
horrores los cometieron soldados norteamericanos, pero ni se
avergüenzan por no haber denunciado jamás los espantos que vivieron
dentro de esos mismos muros, los que osaron oponerse a Saddam Husseim…
Pues si… terminó otro octubre en este tiempo tenebroso y
desesperanzador del castrochavismo, ahora para nosotros los
venezolanos, estrenando apagones diarios y conociendo del desaseo que
el comunismo viste de ahorro de recursos no renovables… Terminó otro
octubre, el décimo de esta era maldita en la cual comenzó la
destrucción de Venezuela bajo la misma mirada necia que aún tenemos
frente a una banda a la que había que haber frenado hace mucho y que
dejamos que se envalentonara más y más y tomara el pulso a nuestra
mentecata resignación. Terminó otro octubre rojo… y no por comunista
sino por sangriento. Un octubre donde los crímenes se suceden bajo la
complaciente mirada del hampón mayor…
Me gustaría tener más esperanzas, ¿pero cómo…? La esperanza es un lujo
que también entró en la cartilla de racionamiento. Tal vez noviembre
nos traiga motivos para recuperar la fe, Tal vez ese liderazgo que se
autonombró vocería nuestra, asuma su responsabilidad… Tal vez, aunque
sigo apegada a Santo Tomás ¡Ver para creer!
Es lo mismo que sucede con el antisemitismo o como rebautizan:
Antisionismo. Como si cambiar el mote cambia la aberración