TEGUCIGALPA - Mientras el presidente interino de Honduras, Roberto Micheletti, prepara este lunes su equipo para gobernar los próximos siete meses hasta el término de la legislatura, el depuesto mandatario Manuel Zelaya busca desde Nicaragua el apoyo de sus homólogos centroamericanos para recuperar el poder que le usurpó el golpe de Estado.
Zelaya fue derrocado el domingo en un golpe incruento orquestado por la justicia y el Congreso y ejecutado por un grupo de militares que lo expulsaron a Costa Rica, provocando una condena internacional unánime.
En la noche del domingo, los presidentes de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) se reunieron en Managua en una cita convocada por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en calidad de presidente pro témpore del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y por su homólogo venezolano Hugo Chávez, impulsor del ALBA.
Este lunes, la Asamblea General de Naciones se reúne en Nueva York para tratar la crisis y pedir "la restitución de los representantes democráticamente electos".
El presidente exiliado de Honduras dijo haber sido víctima de un
"golpe de Estado" y negó haber renunciado a su cargo, pese a que el
Congreso aceptó una supuesta carta de renuncia del mandatario que fue leída el domingo en el recinto de deliberaciones.
El Congreso designó a Micheletti como
presidente provisional, luego de que las fuerzas armadas dieran un golpe de Estado a Zelaya y lo expulsaran a Costa Rica,
desatando una condena de la OEA y otros organismos internacionales.
Desde Estados Unidos, pasando por el Grupo de Río, la Unión Europea, Centroamérica o el ALBA, todos han pedido la restitución de Zelaya en la presidencia de Honduras que ya tiene otro ocupante: el ex presidente del Congreso, Roberto Micheletti.
Micheletti
, presidente del legislativo desde 2006, estará en el puesto hasta el
27 de enero de 2010, cuando Zelaya debía concluir su gestión de cuatro
años.
¿Violó la Constitución?
El Congreso acordó "improbar" la conducta de Zelaya por "las reiteradas violaciones a la Constitución y a las leyes".
A tempranas horas de la mañana el secretario
privado del presidente, Eduardo Enrique Reina reportó que "la Guardia de Honor informó de que el
presidente Zelaya fue sustraido por los militares y llevado a la
Fuerza Aérea".
Unos
200 militares llegaron en camiones y rodearon la residencia de Zelaya
en la colonia Tres Caminos, al este de Tegucigalpa, tras desarmar a
unos 10 guardias fuertemente armados que lo protegían.
A su vez, un aliado del presidente, el dirigente campesino Rafael Alegría, dijo a Radio Cadena de Noticias: "Se trata de un golpe de Estado... eso es lamentable".
"Hubo disparos, pero no sabemos mucho lo que pasó", agregó. "Pero los asaltantes sacaron por la fuerza al gobernante y se lo llevaron a un sitio que ignoramos aún".
Zelaya busca reformas a la Constitución para permitir la reelección presidencial o una extensión en el cargo, sin embargo la consulta fue rechazada por la Corte Suprema, el Parlamento, el Ministerio Público y el Tribunal Superior y fue catalogada de 'ilegal' sin embargo el mandatario sigue con sus planes de referendo.
La situación en Honduras es incierta, pues hasta ahora los responsables
de estas acciones, ya calificadas de "golpe" por el presidente de
Venezuela, Hugo Chávez, no han hablado públicamente y se desconoce si
controlan totalmente la situación.