WASHINGTON, DC - Estados Unidos y México firmaron un acuerdo
para fortalecer, con más agentes, tecnología y controles fronterizos, el combate a la narcoviolencia, sin entorpecer el flujo
legítimo de personas y comercio en la frontera común.
Ante el desbordamiento del narcotráfico y la delincuencia en la zona, la administración Obama nombro en abril un 'zar' para asuntos fronterizos: Alan Bersin, quien dirigirá los esfuerzos para garantizar la seguridad de ambas
fronteras.
El acuerdo fue suscrito por la secretaria de Seguridad Nacional
de Estados Unidos, Janet Napolitano, y el secretario de Hacienda de México,
Agustín Carstens.
Durante una rueda de prensa conjunta, Carstens y Napolitano
enfatizaron que el acuerdo bilateral, que da seguimiento a uno
suscrito en junio de 2007, se apoya en tres pilares: el
fortalecimiento de la cooperación bilateral en la seguridad
fronteriza; la capacitación de más agentes aduaneros en México, y la
agilización de los trámites aduaneros en la frontera común.
"Esta es la primera vez que se está estipulando un plan integral sobre
la problemática que se enfrenta en la frontera, sobre todo lo que tiene
que ver con la interacción de ambas aduanas", indicó el ministro de
Hacienda de México, Agustín Carstens, que suscribió por su gobierno la
carta de intención.
Napolitano indicó, por su parte, que este
acuerdo sirve para profundizar los alcances logrados en los últimos
meses en el combate contra el tráfico ilegal en la frontera común.
Un paso adelante
Según
la secretaria de Seguridad Nacional, entre mayo de 2008 y mayo pasado
se triplicó en la frontera la incautación de armas, se duplicó la de
dinero producto del narcotráfico y aumentó 50% la de drogas.
"A
través de la coordinada aplicación de la ley y las comunicaciones
mejoradas, podemos trabajar juntos para combatir la violencia en la
frontera al tiempo que apoyamos el turismo y el comercio", dijo
Napolitano.
Ambos funcionarios también dejaron en claro que no se tolerará la
corrupción de los agentes aduaneros que, presionados o amenazados
por los carteles de la droga, hagan la vista gorda para permitir el
contrabando de drogas, armas y dinero.
El
tráfico de armas y dinero desde Estados Unidos hacia México que nutre a
los carteles de la droga ha sido identificado por el gobierno del
presidente Felipe Calderón como uno de los principales obstáculos para
luchar contra las organizaciones criminales.
Las cruentas luchas
entre carteles por controlar rutas de tráfico han dejado más de 7,700
muertos en México desde inicios de 2008, y han causado creciente
preocupación entre las autoridades estadounidenses por el desborde de
la violencia hacia el norte de la frontera.