El suicidio se encuentra entre las tres causas principales de muerte entre la población de edad comprendida entre los 15 y los 34 años y la forma de evitarlo es mediante "respuestas a nivel local, nacional e internacional que se dirijan en contra de esos factores de riesgo", afirma la OMS.
A nivel nacional, agrega, los gobiernos necesitan reconocer las causas del suicidio y proteger a los grupos más vulnerables, y a nivel global se deben identificar las tendencias e intercambiar información sobre medidas de prevención efectivas.
En el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, la OMS hace hincapié en la necesidad de que grupos vulnerables como los enfermos mentales, con depresión o alcohólicos, reciban un tratamiento adecuado y un seguimiento cercano.
Pero también pide a los gobiernos que "restrinjan el acceso a los métodos comunes de suicidarse", en alusión a las armas, y a los medios que "sus informaciones sobre suicidios sean más mesuradas".
Para la OMS, hay una clara evidencia de que una prevención adecuada puede reducir las tasas de suicidio.
En ese sentido, un reciente estudio de la OMS señaló que muchos de los suicidios, que en su inmensa mayoría ocurren en los países de bajos y medianos ingresos, podrían evitarse con intervenciones psicológicas de muy bajo costo que sólo se realizan en los países más ricos.
Los autores del estudio dijeron que los países pobres pueden mejorar considerablemente la prevención de los intentos repetidos de suicidio mediante breves sesiones de información y educación del paciente, después de que éste haya intentado acabar una vez con su vida.