En otro tramo de la conferencia de prensa, dijo que el desempleo en su país subirá a más de 10% y que "todavía no es necesario" un nuevo paquete de estímulo económico.
Preguntado sobre la eventualidad de un segundo plan de reanimación económica después del de $787,000 millones votado en febrero por el Congreso, Obama replicó: "Ahora no".
"Creo que es importante ver cómo evoluciona la economía y cuál es la eficiencia del primer plan de reanimación", expresó el mandatario.
"Creo que ahora ya ha quedado claro que el desempleo subirá por encima del 10% (...) debido al hecho de que incluso después de que los empleadores y las empresas hayan comenzado a invertir de nuevo, lleva un tiempo para que las cifras del empleo empiecen a subir", dijo
Obama advirtió que éste será "un año difícil, un período difícil".
La reforma de salud
En otro orden de cosas, aseguró que si no se reforma profundamente el sistema de salud los estadounidenses podrían quedar sin cobertura médica, intensificando su campaña por lograr la reestructuración de un sector que muchos denuncian como excesivamente burocrático y dominado por corporaciones.
"Reformar el sistema no es un lujo, es una necesidad", dijo en la conferencia de prensa.
Las declaraciones del presidente surgen en medio de intensas negociaciones en el Congreso para reformar el sistema de cuidados médicos en Estados Unidos. Se estima que unos 50 millones de estadounidenses carecen de seguro médico y Obama ha prometido tratar de corregir eso.
Obama desestimó las críticas de la industria de las aseguradoras contra su plan de hacer que el sistema de salud sea administrado en parte por el gobierno y no solamente por el sector privado.
"¿Por qué arruinaría a las aseguradoras privadas?", preguntó el presidente retóricamente, recordando que el sector privado reiteradamente se autocalifica como el mejor y denuncia que el gobierno no puede administrar nada.
Obama expresó que la posición oficial es que "tiene sentido tener un plan de salud con el financiamiento público".