DETROIT - El sindicato automotor United Auto Workers (UAW), informó que llegó a un principio de acuerdo sobre concesiones en su contrato con el gobierno de Estados Unidos y con General Motors Corp., en un paso clave en los esfuerzos por lograr que la firma se reestructure sin declararse en bancarrota.
Sin embargo, algunas versiones indicaron que el gobierno del Presidente Barack Obama está haciendo preparativos para que GM se acoja a la protección del Capítulo 11 de la Ley de Bancarrotas para poder reorganizarse.
El diario The Washington Post citó a fuentes de la administración Obama que indicaron que GM se declarará en bancarrota para poder recibir ayuda adicional del gobierno por $30 mil millones.
Mientras tanto, el UAW dijo en un comunicado que el pacto con GM incluye cambios en la financiación de un fondo de pensiones administrado por el sindicato, y concesiones para reducir los costos de mano de obra y otros beneficios.
GM, que ya ha recibido $15,400 millones en ayuda federal, tiene plazo hasta el 1 de junio para reestructurar sus operaciones o declararse en bancarrota al amparo de acreedores.
El comunicado del sindicato no hizo mención al cierre temporal de plantas o la reducción en la producción de vehículos fuera de Estados Unidos, medidas ampliamente criticadas por sus dirigentes.
GM piensa cerrar otras 16 plantas y eliminar 21 mil empleos, en su empeño de reducir costos laborales y su capacidad de producción, para igualar la merma en la demanda de sus productos.
El Departamento del Tesoro, que ha supervisado los planes de reestructuración de GM, no formuló comentarios.
GM tiene unos 61 mil empleados que cobran por hora en Estados Unidos y la empresa tiene planes para reducir esa plantilla a 40 mil para el 2010.