Dalai Lama denunció "régimen de terror" Protestas de tibetanos crecen en China
Agencias
16 de Marzo de 2008
PEKÍN, China - Las protestas de tibetanos se propagaron el domingo en
China, con reportes de siete manifestantes muertos en Sichuan, tras una
represión que ya dejó decenas de muertos en Lhasa y llevó al Dalai Lama
a denunciar el "régimen de terror" impuesto por Pekín.
Violencia crece en Tibet
Decenas de víctimas
Lhasa, la capital de la Región Autónoma de Tíbet, seguía el domingo cerrada a los turistas y cercada por las fuerzas de seguridad, tras las manifestaciones del viernes que según el gobierno tibetano en el exilio dejaron 80 muertos, muchos más que las diez víctimas señaladas por las autoridades de Pekín.
En la vecina provincia de Sichuan, la policía mató a tiros el domingo a por lo menos siete personas que participaban en una marcha que había salido de un monasterio budista del distrito tibetano de Ngawa, de acuerdo con la organización Campaña Internacional por Tíbet.
Otro grupo identificado con la causa tibetana -el Centro Tibetano por los Derechos Humanos y la Democracia- elevó a trece el número de víctimas mortales en Ngawa.
Según otras noticias, el sábado también hubo protestas en el monasterio de Labrang, en la provincia de Gansu (en el noroeste del país).
La denuncia del Dalai Lama
Desde su exilio en Dharamshala, India, el Dalai lama, líder espiritual de los budistas tibetanos, denunció la represión desencadenada por las autoridades comunistas chinas y pidió una investigación internacional sobre lo ocurrido en Lhasa.
El Dalai Lama aseguró que el Tíbet está sufriendo "alguna clase de genocidio cultural" y que las autoridades chinas pretenden alcanzar la paz mediante el uso de la fuerza.
En una rueda de prensa televisada desde Dharamsala, ciudad india que acoge al Gobierno tibetano en el exilio, el Dalai Lama dijo que de una forma "intencionada o no intencionada, alguna clase de genocidio cultural está teniendo lugar" en el Tíbet.
Se calcula que la India acoge a unos 130 mil tibetanos que abandonaron sus hogares a partir de 1959.
Autonomía, no independencia
Asimismo, el Dalai Lama aseguró que sus reivindicaciones no han cambiado por los últimos acontecimientos y que sigue pidiendo "autonomía, no independencia".
El líder espiritual también pidió la ayuda de la comunidad internacional a quien atribuyó una responsabilidad de carácter moral en la causa tibetana.
Las autoridades chinas acusaron al Dalai Lama de organizar las protestas y juraron que reaccionarán con "firmeza" para mantener el orden en Lhasa.
"Los hechos muestran que las fuerzas separatistas y reaccionarias del interior y exterior (de Tíbet) se orquestraron minuciosamente" con "el objetivo de la independencia", indicó el oficialista Diario del Tíbet.
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