MIAMI, Florida - Después de protagonizar las noticias durante una semana por revelar el secreto de que antes de salir de Cuba en 1964 trabajó como colaboradora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Juanita Castro envió un mensaje directo sus hermanos Fidel y Raúl Castro, quienes controlan el poder en Cuba desde hace más de cinco décadas. "¡Ya basta!... No podemos seguir ya alargando más el tiempo", afirmó Juanita Castro en exclusiva refiriéndose a la necesidad de una transición democrática en la isla comunista.
La hermana de los actuales gobernantes cubanos hizo sus declaraciones durante la grabación de una entrevista exclusiva en los estudios de Noticias Univision 23 en Miami, como parte de la serie especial "La Historia Secreta" que se transmitió la semana pasada por ese mismo canal.
Dirigiéndose específicamente a su hermano Raúl Castro, quien asumió la presidencia de Cuba en julio de 2006 debido a las complicaciones de salud de Fidel, Juanita Castro le recordó que "él tiene el poder en sus manos", y además es "el más indicado para realmente poder llevar a cabo una transición democrática" en Cuba.
"Estoy segura de que tenemos que tratar de lograrla, pues no podemos
seguir ya alargando más el tiempo", continuó Juanita Castro, de 76 años.
"Ya
el tiempo es corto ya para todos. Debemos de cooperar con honestidad y
sinceridad; abrir nuestra mente y nuestros corazones, y tratar de que
logremos en los próximos tiempos esa transición que tanto desea el
pueblo cubano, que para mí es el más importante y el más sufrido en
todo este proceso y también el pueblo del exilio", recalcó.
Juanita
Castro aclaró que para que una transición pacífica ocurra en Cuba,
tanto los cubanos que viven en la isla como los exiliados que tuvieron
que marcharse de allá "deben abrir sus mentes, sus corazones y empezar
a trabajar en esa transición hacia la democracia, hacia la libertad,
hacia la justicia social, hacia todo lo mejor que podemos desearle al
pueblo cubano".
Un silencio de 45 años
La coautora del libro que cuenta sus memorias, "Fidel y Raúl, mis hermanos. La historia secreta", recordó que la última vez que habló con su hermano Fidel fue durante el sepelio de su madre, en agosto de 1963; y con su hermano Raúl, en junio de 1964, justo antes de salir de la isla.
Lo peor: A pesar de haber pasado más de 45 años, Juanita Castro opina
de que todavía no existen las condiciones apropiadas para poder
regresar.
"Puede que sí [vuelva a Cuba], puede que no. Nunca
digo ni que sí ni que no... Si en mi camino está el regresar alguna vez
a Cuba, pues allí estaré. Si no está, pues lo acepto", comentó Juanita
Castro, al aclarar que su retorno a la isla comunista depende de
múltiples factores que no dependen de ella. "Para mí las condiciones en
Cuba siguen siendo la mismas".
En Cuba "la falta de libertad,
los presos políticos, toda una serie de cosas que se mantienen igual
que cuando yo salí hace ya 45 años", destacó Juanita Castro. "La
situación para mi sigue siendo la misma".
Juanita Castro
comentó, sin embargo, no oponerse a aquellos cubanos que a pesar de su
condición de exiliado, han regresado a Cuba a visitar a sus familiares
y amigos.
"Jamás he criticado a ningún cubano que ha visitado la
isla. Lo respeto, es su derecho", enfatizó. "Nadie tiene que decirle a
ningún ciudadano en el mundo donde debe y no debe de ir... Respeto a
todo aquel que ha ido a Cuba; no tengo que cuestionarlo en absoluto".
Víctima de rumores y realidades
Juanita
Castro explicó el hecho de que el ser la hermana de Raúl y Fidel Castro
la han convertido en víctima de algunos rumores que, por repetirse de
boca en boca, el público general los llega a creer como si fueran
realidad.
Uno de estos mitos que circula dice que supuestamente Juanita Castro
tuvo un hijo que Fidel Castro le mató cuando ésta se fue de la isla."Eso
fue una historia que se empezó aquí [en Miami] cuando llegué al
exilio", afirmó Juanita Castro al desmentirlo rotundamente.
"Yo no he
tenido ningún hijo, y por lo tanto, Fidel no me mató a ningún hijo".
No
es secreto que Juanita Castro inicialmente respaldó la Revolución de su
hermano en 1959 cuando derrocó al dictador Fulgencio Batista. Sin
embargo, sus acciones de recaudar fondos para comprar armas han sido
duramente criticadas por décadas.
¿Se arrepiente hoy Juanita
Castro de haber ayudado a sus hermanos llegar al poder?: "Cómo me voy a
arrepentir, si precisamente estábamos combatiendo también a una
dictadura en nuestro país. Estábamos combatiendo la dictadura de
Batista", esclareció.
"Yo fui una de las tantas cubanas que lo
dieron también todo por ayudar al triunfo de la Revolución", señaló
Juanita Castro. "Allí no se trataba solamente de Fidel y Raúl, se
trataba de todo un pueblo que quería cambios en nuestro país y que
pensábamos que con el triunfo de la Revolución, esos cambios
democráticos llegarían".
Eso nunca pasó y después de que Fidel
Castro asumiera el poder en Cuba, Juanita Castro aseguró que
rápidamente se desilusionó debido al gran número de ejecuciones de la
Revolución y la confiscación rampante de las propiedades privadas.
"A
Fidel no había quien lo persuadiera de nada; [el comunismo] era lo que
él quería para Cuba; eso era lo que él tenía preparado para nuestro
país", comentó Juanita Castro. "De nada valía darle ningún consejo;
empezando porque no lo iba hacer y terminando porque él pensaba que a
mí, subestimando a todo el mundo como ha hecho muchas veces, a mí no me
iba hacer ningún caso".
Juanita Castro explicó que el haber
revelado el secreto de que durante varios años trabajó como
colaboradora de la CIA, no cambia en nada su vida.
"Cualquier
cosa puede pasar, pero yo voy a seguir mi vida igual que hasta hoy",
manifestó.
"Si en el futuro tengo que seguir luchando por el
restablecimiento de la democracia en mi país, por la transición hacia
la democracia en mi país, lo seguiré haciendo tranquilamente; con mi
frente muy alta y muy tranquila de conciencia".
Dirigiéndose específicamente a su hermano Raúl Castro, Juanita Castro le recordó que "él tiene el poder en sus
manos", y además es "el más indicado para realmente poder llevar a cabo
una transición democrática" en Cuba.