El cerebro de Aaron Hernández tenía el trauma más severo observado por médicos en una persona de su edad

Especialistas presentaron imágenes del cerebro del exjugador de los New England Patriots, quien se suicidó en la cárcel a los 27 años. En ellas se apreciaban manchas oscuras como zonas deterioradas y de menor tamaño que no están presentes en un órgano sano.

Aaron Hernández tenía el cerebro como el de un hombre de 67 años por los golpes del deporte, según médicos © 2015 Univision Communications Inc.

Aaron Hernández, el famoso jugador de la NFL que se suicidó en prisión el pasado abril con apenas 27 años, padecía la mayor Encefalopatía Traumática Crónica (CTE, por sus siglas en inglés) jamás analizada por científicos en una persona de su edad, según anunciaron este jueves investigadores de la Universidad de Boston.

Los doctores explicaron que el exfutbolista de los New England Patriots fue diagnosticado con CTE nivel 3 –el 4 es el más severo–, un hecho que no había sido descubierto hasta ahora en el cerebro de una persona menor de 46 años, declaró Ann McKee, líder de la Unidad del CTE de la universidad, citada por el diario The Washington Post.

Hernández se suicidó en abril de este año en una celda de la prisión de Souza Baranowski, en Shirley, Massachusetts, donde cumplía una condena de cadena perpetua por el asesinato en 2013 de un jugador de fútbol semiprofesional que salía con la hermana de su prometida. Según las autoridades, se colgó a la ventana de su cuarto en la prisión con una sábana.

El cerebro de Fernández, que McKee definió como "una de las mayores aportaciones a nuestro trabajo", tenía sobre todo daños en el lóbulo frontal, lo que afecta la capacidad de la persona para tomar decisiones y tener un comportamiento moderado.

Durante la conferencia en la que se anunciaron estos resultados, los especialistas proyectaron imágenes del cerebro del jugador comparándolo con el de una persona que no ha sufrido tal daño. El cerebro de Hernández mostraba manchas oscuras, así como zonas deterioradas y de menor tamaño que no están presentes en un órgano sano. Asimismo, tenía una gran pérdida de tejido y evidencia de microhemorragias.

Imagen del cerebro del Hernández, donde se muestra el deterioro frente a uno sin Encefalopatía Traumática Crónica. AP


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"No podemos tomar la patología y explicar el comportamiento", afirmó McKee. "Pero podemos decir colectivamente, con nuestra experiencia colectiva, que los individuos con CTE –y con CTE de esta gravedad– tienen dificultades para controlar los impulsos, tomar decisiones, inhibir los impulsos de agresión, la volatilidad emocional, los comportamientos de ira", subrayó.

Según un estudio publicado en la revista médica JAMA, 99% de los cerebros de jugadores de fútbol americano que fallecieron y cuyo órgano fue donado para la investigación científica padecían de encefalopatías traumáticas crónicas.

De los 202 casos de atletas muertos considerados en esta investigación –que jugaban en bachillerato, en la universidad o en la liga profesional NFL– 177 tenían CTE. Esto equivale a tres de cada 14 estudiantes de bachillerato, 48 de cada 53 estudiantes universitarios y 110 de cada 111 exjugadores de la NFL.

¿Por qué Aaron Hernández se habría suicidado tras ser declarado no culpable de cometer un doble homicidio? © 2015 Univision Communications Inc.

McKee mostró su inquietud este jueves porque "hay una preocupación en el hecho de que estamos viendo la enfermedad en estado avanzado en jóvenes atletas", como en el caso de Hernández. "Sea porque juegan de manera más agresiva o porque empiezan (a jugar) a edades más tempranas, no lo sabemos", recalcó.

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