Daliyah Arana, la niña de 4 años de Georgia que ha leído más de 1,000 libros

La pequeña comenzó a conocer las letras a través de los libros que su madre le leía estando embarazada. A los 18 meses leyó su primer libro infantil corto y, sin haber entrado aún a kínder, cumplió el desafío de leer más de 1,000 libros. Su papá, Miguel Arana, nos cuenta cómo lo hizo.

Con tan solo cuatro años esta niña leyó más de 1,000 libros © 2015 Univision Communications Inc.

Daliyah Arana tiene apenas cuatro años, pero este lunes leyó frente a su escuela extractos de uno de los discursos más relevantes en la historia de los derechos civiles de Estados Unidos: 'I have a dream' de Martin Luther King. No se puso nerviosa, pues se podría decir que lleva practicando desde que estaba en el vientre de su madre.

La pequeña de Gainesville, Georgia, leyó su primer libro a los 18 meses y, desde entonces, ha completado más de 1,000. Su padre, Miguel Arana, un mexicano que llegó al país en 1986, cuenta que la disciplina de Daliyah se fue gestando desde antes de nacer. "Tenemos tres niños y mi esposa es la que siempre se ha enfocado en la lectura, desde su embarazado siempre les ha leído, al nacer siempre les ha leído".

El matrimonio, detalla Arana, tiene un enfoque que se resume en tres palabras: paciencia, dedicación y enfoque. Daliyah primero aprendió palabras de tres letras, luego de cuatro, luego de cinco... Ahora, lee sin vacilar, a la perfección, el discurso The Pleasure of Books del profesor de Inglés de la Universidad de Harvard William Lyon Phelps, que incluye palabras difíciles de pronunciar (o escribir) como punctiliousness (meticulosidad) y cita desde William Shakespeare hasta Charles Dickens y Alexandre Dumas.

Cuando Daliyah tenía unos dos o tres años, su madre le leía por unos cinco minutos, sin presionarla. La niña iba a jugar con sus dos hermanos, Diego y Dalila, y luego retomaba la lectura cuando quería. "Hay que dejarlos, después con el tiempo uno empieza a leerles y uno anima al personaje del libro, entonces ellos empiezan a interesarse más, empiezan a identificar lo que se está leyendo, ahí es cuando empieza el verdadero interés por el libro".

La pequeña se entusiasmó tanto con las letras que ya cumplió el desafío 1,000 Books Before Kindergarden (1,000 libros antes de cursar kínder), que alienta a los padres a leerles a sus hijos desde temprana edad, y espera llegar a los 1,500 libros antes de entrar a kínder.

Sus favoritos son los libros de dinosaurios y su autor estrella es Mo Willems, dice su padre a Univision Noticias. Logró leer el millar de libros poco a poco, a veces leía cuatro o cinco libros infantiles cortos (de cinco a 10 páginas) en una sola visita a la biblioteca. Y algunos los leyó dos o tres veces porque le gustaron mucho. Si se sacan cuentas, es como si hubiese leído 250 libros anuales en sus cuatro años de vida.

En la biblioteca del Congreso de EEUU

Daliyah cuenta con su propia tarjeta de la biblioteca de Gainesville y, además de leer, se entretiene imitando algunas de las tareas de la bibliotecaria: escanear los libros y verificar que la persona se lleve los correctos. Le ha dicho a sus padres que quiere ser bibliotecaria, algo que ya logró al convertirse por un día en bibliotecaria de la biblioteca del Congreso de Estados Unidos, una de las más grandes del mundo.

Allí la recibió su directora, Carla Hayden, la semana pasada. "Fue entretenido tener a Daliyah Marie Arana, de cuatro años y de Gainesville, GA, como 'bibliotecaria por un día'. Ya ha leído más de 1,000 libros", escribió Hayden en su cuenta de Twitter junto a dos fotos con Daliyah, una conversando mientras recorren el histórico edificio y otra de la niña sentada en una de las oficinas del lugar.

Daliyah "se divirtió a lo grande" a pesar de que se pudo un poco nerviosa al tener todos los reflectores sobre ella. "En su pequeña mente de cuatro años jamás estaba esperando una reacción como esa. Todo el mundo le decía 'hola', gente que uno no conoce", dice Arana, enfatizando que "es una niña comun y corriente: canta, juega y se divierte nomás".

Miguel Arana, quien también es un ávido lector cuyo autor preferido es Julio Cortázar, confiesa que uno de sus próximos retos es que sus tres hijos aprendan a leer en español, la lengua de su padre. " Los niños no entienden español muy bien, esa es la meta que me he puesto este año, que aprendan a leer en español. La lectura es la base fundamental de todo", afirma.

Pero Daliyah también tiene un objetivo: ayudar a que otros niños de su edad aprendan a leer como ella.

Sus maestras en prekínder solían ponerla a leer frente a la clase. Cuando terminaba, sus compañeros se le acercaban para observar las páginas que acababa de leer pensando que podían leerlas de igual manera. Entonces "ella les decía 'yo te voy a enseñar a leer'", dice Arana.