¿Es EEUU el país que más inmigrantes admite, tal como dice la Casa Blanca?

El asesor presidencial Stephen Miller, conocido por su hostilidad hacia los latinos, aseguró que ninguna otra nación admite tantos extranjeros como Estados Unidos. Chequeamos esta afirmación en el detector de mentiras.

Stephen Miller, de 31 años, es uno de los principales arquitectos de la política migratoria del gobierno de Donald Trump. El californiano es conocido por sus posiciones antiinmigrantes, especialmente su animadversión contra los latinos. Getty Images

En una entrevista con Fox News, el asesor del presidente Donald Trump, Stephen Miller, insistió en los poderes que tiene la Casa Blanca en materia migratoria, y como parte de sus argumentos para defender la orden ejecutiva que restringe la migración, aseguró que Estados Unidos admite más extranjeros que cualquier otro país del mundo.

“Esta es la realidad. Estados Unidos admite a más gente que cualquier otro país sobre la faz de la Tierra”

- Stephen Miller, asesor de política interna de la Casa Blanca

¿Es verdad lo que dice Miller?

En números absolutos sí. En las últimas décadas a EEUU llegaron anualmente más inmigrantes que a cualquier otro país y actualmente viven aquí más personas nacidas en otros países, que en cualquier otro lugar del mundo.

De acuerdo a datos de la Organización International para las Migraciones, agencia vinculada a ONU, en 2015 en Estados Unidos había 46.6 millones de inmigrantes (el Censo estima una cifra menor). En segundo lugar, tras el amplio proceso migratorio en los últimos años, se ubicó Alemania, con unos 12 millones de personas nacidas en el extranjero, seguida de Rusia con 11.6 millones.

Es decir, en Estados Unidos hay casi cuatro veces más inmigrantes que en el siguiente país más cercano. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en 2013 casi un millón de inmigrantes obtuvieron permiso legal de residencia en Estados Unidos, más del doble que en Alemania, país que también se ubicó segundo en esta lista entre las naciones más desarrolladas del mundo.

De acuerdo al Departamento de Seguridad Nacional, la cifra de extranjeros que recibieron “green card” en 2014 y 2015 aumentó a más de un millón por año.

Proporcionalmente, EEUU no es el primero

Pero la realidad es más compleja que simples cifras. Estos números hay que ponerlos en contexto.

Estados Unidos, con más de 320 millones de habitantes, tiene casi cuatro veces la población de Alemania. Por tanto, en términos de porcentaje, Alemania y Estados Unidos tienen ambos poco más de 14% de su población nacida en el exterior. La cifra es similar a la de Noruega, pero inferior a la de Irlanda, en donde 15.9% de la población nació en otro país, en Suecia, en donde los nacidos en el exterior representan 16.7%, o Canadá, en donde la población inmigrante es calculada en casi 22%.

Entre los países más desarrollados del mundo, Luxemburgo lidera esa categoría, con 43.7% de su población nacida en el exterior, seguido de Suiza (28.3%), Australia (27.7%), Israel (22.6%) y Nueva Zelanda (22.4%). A nivel global, los líderes son los países del Golfo: 88.4% de la población de los Emiratos Árabes Unidos no nació en el país, frente a 75.7% de la población de Qatar y 73.6% en Kuwait.

Algo similar ocurre con los flujos migratorios. Entre 2008 y 2013, por ejemplo, 6.3 millones de extranjeros obtuvieron residencia legal en Estados Unidos (no incluye refugiados o inmigrantes "temporales"), casi seis veces más de los 1.3 millones de extranjeros que obtuvieron residencia legal en Australia. Sin embargo, la población de Estados Unidos es 12 veces superior a la de Australia, por lo que la nación oceánica admitió proporcionalmente muchos más extranjeros en su país.

¿

Estamos ante un récord histórico de extranjeros?

No. Según la Oficina del Censo, en Estados Unidos en 2015, 13.47% de la población es nacida en el exterior (cifra inferior a la que indica la Organización Internacional para las Migraciones). Tal cifra es una de las más altas en la historia del país, pero se mantiene por debajo de los topes históricos, alcanzados en la década de 1890 y 1910, cuando 14.8% y 14.7% de la población, respectivamente, había nacido en el extranjero.

El porcentaje sí ha aumentado considerablemente, del mínimo histórico en 1970 de 4.7%. En ese rápido aumento en los últimos 50 años ha influido tanto la inmigración legal como la ilegal. Todavía en 1990 se calculaba que en el país había 3.5 millones de indocumentados, pero antes de 2010 se llegó a los 12.2 millones de indocumentados.

La migración legal también se multiplicó, de 373,326 inmigrantes que recibieron residencia legal en 1970, a 589,810 en 1978, y 1,826,595 en 1991, cifra tope en casi 200 años de registros.

Veredicto

Lo que dice Miller es cierto pero le hace falta contexto. Si sólo se utilizan los números totales para señalar una situación extraordinaria en cuanto a la migración, se convierte en una afirmación errada. Los niveles migratorios de Estados Unidos son altos pero no únicos en comparación con los de otros países desarrollados a nivel mundial, y en el país hubo en el pasado niveles similares de migración.

Es cierto que si la migración se mantiene en el ritmo actual, en pocos años habría en Estados Unidos un porcentaje mayor de extranjeros que en cualquier otro momento de su historia. Pero, para eso habrá que esperar.